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Luciano Barcellos de Paula
28-May-2017
La Gestión Sostenible en las Finanzas, los Desafíos a través una Gestión Integrada
Por Luciano Barcellos de Paula, Profesor e Investigador de CENTRUM Católica.
La Gestión Sostenible en las Finanzas, los Desafíos a través una Gestión Integrada

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es la contribución activa y voluntaria de las empresas al bienestar social, económico y ambiental, con el objetivo de mejorar su situación competitiva y su valor añadido. La RSC va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y estricto cumplimiento. La RSC es un valor que en la actualidad ya se percibe como un aspecto necesario para las organizaciones.

Se trata de integrar de forma voluntaria en la empresa, las preocupaciones sociales y medioambientales, tanto en sus operaciones comerciales como en la relación con sus stakeholders o grupos de interés. Por definición, los stakeholders de una empresa son aquellos individuos, grupos de individuos u organizaciones que afectan y/o pueden ser afectados por las actividades, productos o servicios y desempeño asociados a una organización. Los grupos de interés abarcan una amplia variedad de actores, tales como: accionistas, empleados, clientes, comunidades locales, administración pública, ONG, proveedores.

La Teoría de los Grupos de Interés predice que la sostenibilidad debe tener un impacto positivo sobre los resultados financieros porque las empresas se benefician de “abordar y equilibrar las reivindicaciones” de los múltiples grupos de interesados clave. Por otra parte, “el constante fracaso para abordar las preocupaciones y las expectativas de los grupos, en última instancia, reduce la confianza de los inversores en acciones de la empresa, que afectan a su coste de financiación (coste medio ponderado del capital) y, por tanto, las oportunidades de lucro”. La empresa orientada hacia la sostenibilidad concibe su acción a largo plazo como una interrelación de esferas de influencia y ámbitos de actuación, en donde el sistema natural y el sistema económico son capaces de evolucionar conjuntamente.

En las últimas décadas presenciamos progresivos cambios a nivel económico, social y ambiental que afectan a las empresas y su entorno. Al mismo tiempo, cuestiones como desarrollo sostenible, progreso económico y responsabilidad social corporativa se están convirtiendo en punta de lanza de los procesos económico-financieros en la toma de decisiones. En un entorno empresarial competitivo e inestable se genera incertidumbre a la hora de realizar una gestión eficaz de la empresa. Todos los cambios nos hacen reflexionar que la forma de gestionar la empresa debe adecuarse a esta nueva realidad. La empresa debe estar orientada hacia una gestión estratégica basada en la transparencia, los valores éticos y el diálogo, en la mejora continua de la calidad de las relaciones con todos los stakeholders. Asimismo, la empresa debe integrar la responsabilidad social corporativa en su estrategia de negocios, envolviendo todas las áreas y niveles de la organización y así permitir la generación de valor económico, social y ambiental. A pesar de todo, debe ponerse de relieve el compromiso y participación de la alta dirección en apoyar las iniciativas e implementar una estrategia hacia todos los departamentos.

En este contexto, trataremos de plantear los principales desafíos a los que se enfrentan las empresas hacia a la sostenibilidad en sus actividades a través de una gestión integrada. Las reflexiones que se hacen en este artículo tratan de presentar los elementos fundamentales que requiere la gestión sostenible en el departamento financiero. Cabe destacar que otros departamentos son esenciales hacia una gestión integrada como de compras, investigación, desarrollo e innovación, comercialización y recursos humanos.

Una empresa que busca la Responsabilidad Social Corporativa en sus operaciones debe poner de relieve el mantenimiento de una sólida estructura financiera, como vía adicional que contribuye a la fortaleza patrimonial de la empresa y que, por tanto, facilita el cumplimiento de sus objetivos estratégicos. Asimismo, una empresa financieramente estable podrá hacer frente a las inversiones en innovación, ampliación de mercados, a las crisis y a los riesgos del negocio, y principalmente, podrá generar beneficios económicos, sociales y ambientales. Por esa razón, nos parece necesario reflexionar sobre la forma en que la gestión sostenible en las finanzas podrá contribuir y asegurar el alcance de la sostenibilidad empresarial.

Las actividades de la empresa están expuestas a diversos riesgos financieros: riesgo de mercado, riesgo de crédito, riesgo de liquidez y riesgo del tipo de interés en los flujos de circulación de efectivo. La gestión del riesgo de la empresa se centra en la incertidumbre de los mercados financieros y trata de minimizar los efectos potenciales adversos sobre la rentabilidad de la organización, para lo que emplea determinados instrumentos financieros. La empresa tiene el compromiso de presentar la información sobre su exposición a cada uno de los riesgos mencionados anteriormente, los objetivos, políticas y procesos definidos por la empresa para gestionar el riesgo, así como los métodos utilizados para medir dichos riesgos y los cambios habidos con respecto al ejercicio anterior. El buen gobierno requiere que los stakeholders tengan acceso regular y puntual a información relevante, suficiente y fiable y ello, tanto en relación con las reglas y ejercicio del gobierno como sobre los resultados alcanzados. Todavía más, con la crisis financiera global de 2008 y los recientes escándalos de corrupción en América Latina, los stakeholders están más atentos y exigentes a respecto de la transparencia en la rendición de cuentas y ética en los negocios.

En un breve recordatorio exponemos algunos de los principales riesgos que la empresa debe conocer, evaluar y controlar:

1. Riesgo Reputación, que se deriva de la mala gestión de otros riesgos y tienen que ver con la percepción de los consumidores y del público en general del comportamiento de una empresa, de sus directivos y empleados.

2. Riesgo Crediticio y Comercial, está relacionado con la incapacidad de una empresa en cumplir con sus obligaciones financieras y desarrollar sus actividades.

3. Riesgo Social, relacionase con los impactos sobre la sociedad y sobre las personas.

4. Riesgo Económico y de Mercado, está relacionado con tasa de inflación, tipo de interés, el riesgo liquidez, riesgo de mora, y el ciclo económico.

5. Riesgo Ambiental, está relacionado con el impacto negativo sobre el entorno, derivados de las actividades industriales, transporte y comercialización de productos, y de operaciones financieras. La mala gestión de este riesgo puede desembocar en procesos civiles, administrativos o penales.

Asimismo, el cambio climático podrá generar consecuencias financieras y otros riesgos y oportunidades para las actividades de la organización. Es importante resaltar, como establece los indicadores económicos de Global Reporting Initiative (GRI) G4-EC2, la empresa deberá informar qué riesgos y oportunidades a raíz del cambio climático pueden provocar cambios significativos en las operaciones, los ingresos o los gastos, entre ellos:

  1. Una descripción del riesgo o la oportunidad y clasificación como físico, regulatorio o de otro tipo;
  2. Una descripción del efecto relacionado con el riesgo o la oportunidad;
  3. Las consecuencias económicas del riesgo o la oportunidad antes de que se tome ninguna medida;
  4. Los métodos aplicados para gestionar el riesgo o la oportunidad; y
  5. El costo de las medidas adoptadas para gestionar el riesgo o la oportunidad.

En la memoria de sostenibilidad, la dirección tiene que informar si ha realizado una estimación cuantitativa de las implicaciones financieras del cambio climático para la organización, como por ejemplo, costes de seguros y adquisición de créditos de carbono.

El comportamiento responsable de las empresas determina la evaluación de los diferentes tipos de riesgos que pueden afectar a su reputación y a su supervivencia. El riesgo crediticio y comercial, el riesgo social y el riesgo medioambiental, entre otros, pueden influir en el desarrollo empresarial. Por ello, su conocimiento, su correcta valoración y su consideración en los planes estratégicos de las empresas son determinantes para el éxito a largo plazo de las mismas. Existe una interconexión entre los diferentes tipos de riesgos y, en algunos casos, los riesgos que asume una empresa pueden tener efectos distintos en función del grupo de interés que se ve afectado, valorándolos positivamente unos y negativamente otros.

Existen diversas medidas preventivas que pueden incorporarse a las políticas de responsabilidad corporativa de las empresas para limitar los diferentes tipos de riesgos. Por ejemplo, los sistemas de seguridad y detección, de vigilancia, de formación del personal, de comunicación, de diálogo con la comunidad, entre otros.

Por tanto, nuestro análisis pone de manifiesto que el desafío de la empresa se centra en elaborar un sistema integral de actuación que pueda identificar, valorar y gestionar los riesgos relevantes atendiendo a su posible incidencia sobre los objetivos económicos clave de la empresa, como puede ser la eficiencia en la gestión de activos, optimización de la capacidad inversora y mantenimiento de una sólida estructura financiera.

Asimismo, la empresa tiene el reto de analizar los riesgos en cada parte del negocio y verificar su efecto sobre el conjunto de la empresa y su impacto en la cuenta de resultados. Otro reto para la empresa se refiere a la transparencia en la rendición de cuentas y ética en los negocios.

Consideramos que  a través de las políticas de riesgos se impulsa la mejora continua, la investigación y el desarrollo tecnológico de los sistemas necesarios para optimizar la eficiencia de procesos y tecnologías y para conseguir reducciones de coste. Todo ello, con el fin de garantizar la estabilidad y competitividad en beneficio de la empresa. De esta forma, la gestión sostenible en las finanzas debe estar integrada en la política general de la empresa hacia a la sostenibilidad.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Luciano Barcellos de Paula
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El profesor Luciano Barcellos de Paula es Doctor en Empresa de la Universidad de Barcelona, España. Sobresaliente cum laude (por unanimidad). Máster Universitario en Investigación, en Empresas, Finanzas y Seguro de la Universidad de Barcelona, España. MBA en Business Administration de la Universidad Politécnica de Catalunya. MBA & Leisure Management, Business Administration de la EAE Business School, España. Bachiller en Ciencias Económicas de la Universidad Federal Fluminense, Brasil. GRI Certified Training Program Spain – on GRI Sustainability Reporting Process provided by BSD Group Ltd. Barcelona, España. SA8000:2008 – Social Accountability International y BSD Consulting Brasil, Brasil. Norma ABNT NBR 15401 Sistema de Gestión de la Sostenibilidad para medios de hospedaje, Instituto de Hospitalidad, Brasil.

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