Situación de Confianza: Estudio Bibliométrico Comparativo

02 Junio 2020
Pablo Arana, profesor de CENTRUM PUCP, realizó un estudio bibliométrico comparativo para determinar en cuál metodología confía más la comunidad científica. Los hallazgos indican que la comunidad científica confía más en el paradigma cuantitativo, situación que tendería a revertirse para el 2022 hacia lo cualitativo.

Las proporciones pueden llegar a ser muy engañosas, por lo que hay que tener cuidado con ellas. Por ejemplo, suponga que una persona postuló a una universidad, y logró ingresar. Además de compartir su alegría, diríamos que su efectividad fue del 100%. Es decir, tuvo éxito en el único intento que realizó, y por lo tanto 1/1 = 1, o 100%. En caso no hubiese logrado ingresar, se daría la razón de 0/1 = 0, o 0%.

Ahora, imagine dos personas: la primera de ellas postuló a dos universidades y fue admitida en una, mientras que la segunda persona postuló a diez universidades y fue admitida en cinco de ellas. Tanto la primera persona (1/2) como la segunda (5/10) tienen el mismo ratio de efectividad para ingresar a la universidad: 50%. Sin embargo, ¿realmente ostentan el mismo nivel de eficiencia? Matemáticamente es cierto, pero es normal tender a creer que la primera persona fue más eficiente, ya que con solo dos intentos, logró el mismo nivel de efectividad que la segunda persona con diez intentos. Un último escenario, mucho más contundente, consiste en esas mismas dos personas, pero con proporciones marcadamente diferentes: la primera de ellas postuló a dos universidades, y fue aceptada en una (50%), y la segunda postuló a 20 universidades, y también fue aceptada en una (5%). En definitiva, la primera persona fue más eficiente, dado que consiguió lo mismo que la segunda, pero con 18 intentos menos.

Algo muy parecido se descubrió en el estudio “Situación de la confianza en la teoría fundamentada versus la modelación de ecuaciones estructurales: un estudio bibliométrico comparativo” (Arana-Barbier, 2019). La investigación comparó dos metodologías, una cuantitativa y otra cualitativa, ambas utilizadas en investigaciones a lo largo de 15 años, para determinar cuánto confía la comunidad científica en ellas. La metodología cuantitativa estudiada fue utilizada en 10,972 investigaciones que fueron citadas 52,631 veces, por lo que en promedio cada investigación cuantitativa fue citada 4.80 veces. Por su parte, la metodología cualitativa estudiada fue utilizada en 1,616 investigaciones que fueron citadas 5,839 veces, por lo que su razón de citaciones promedio fue de 3.61 veces. A pesar de que la metodología cuantitativa ostentó un nivel de citaciones por investigación mayor que la metodología cualitativa (4.80 > 3.61), la diferencia en cantidad de investigaciones producidas para lograrlo es abrumadora (10,972 > 1,616).

Para comprender mejor lo que significan los resultados de la investigación, es necesario explicar el uso que se le da a las metodologías cuantitativas y cualitativas en una investigación. Algunos autores lo expresaron en términos muy prácticos: a veces es mejor estudiar al ser humano que toma decisiones, en lugar de estudiar los números producto de dichas decisiones. Sin embargo, profundizar en él puede ser difícil, y las metodologías más apropiadas para ello sin duda son las cualitativas. ¿Por qué? Porque una simple encuesta no capta el verdadero sentir de una persona. Imagine que se le pida a alguien marcar del 1 al 5 cuánto ama a sus seres queridos, siendo uno poco, cinco mucho, y tres indeterminado o promedio. Algunas cosas deben ser explicadas a profundidad, y su interpretación en un contexto específico, mediante las técnicas apropiadas, puede ofrecer información más valiosa respecto a lo que se pretende estudiar y comprender.

Lo anteriormente explicado decanta en una realidad que es bien sabida por todos: el ser humano es altamente complejo, y comprender sus conductas todavía es objeto de estudio. La ciencia está aún lejos de entender por completo al ser humano, y pareciera ser que la tendencia de los estudios científicos respecto a la toma de decisiones humanas está empezando a tomar un giro hacia lo cualitativo. Por una parte, esto es lo que justifica que la metodología cualitativa estudiada, con tan solo 1,616 investigaciones, haya logrado un nivel de citación promedio de 3.61, mientras que la metodología cuantitativa logró 4.80 con 10,972 investigaciones publicadas: la razón de citaciones promedio de investigaciones cualitativas ha ido en aumento a un ritmo mayor que el de las investigaciones cuantitativas, y de acuerdo al estudio, para el año 2022, la razón de citaciones promedio debería ser mayor para las cualitativas que para las cuantitativas. Es decir, se revertiría la situación actual. Definitivamente, tanto las investigaciones cualitativas como las cuantitativas logran un nivel de confianza muy similar entre ellas. El término confianza entra a tallar en el artículo dado que para que un autor cite a una investigación, este debe confiar en ella. En otras palabras, si nadie confiara en lo que una investigación dice, nadie la citaría. Por ello, los números ya mostrados pueden interpretarse de otro modo: las 1,616 investigaciones cualitativas lograron que 3.61 autores confiaran en cada una de ellas, mientras que las 10,972 investigaciones cuantitativas lograron que 4.80 autores confiaran en ellas. ¿Realmente se justifican las 9,356 investigaciones adicionales para lograr estar por encima en la razón de citación promedio por 1.19 personas más por cada una de ellas?

El hecho de que la respuesta a la pregunta previa no sea absoluta es justamente lo que mantiene el debate activo. No obstante, existe una arista adicional por abordar: el número de investigaciones publicadas. Si la metodología cualitativa tiene la capacidad de que confíen en ella casi al mismo nivel que la confianza vertida en la metodología cuantitativa, ¿por qué no se producen más investigaciones cualitativas? Si bien el artículo no explica la razón, la revisión de literatura del mismo sí ofreció una aproximación válida: la metodología cualitativa, dado que requiere comprender al ser humano mismo, e involucra interpretar la información recabada que puede ser diversa (lenguaje verbal y no verbal, medios audiovisuales, etc.), consume más tiempo que la metodología cuantitativa, y ese tiempo se traduce inevitablemente en dinero.

¿Qué es más fácil: entender lo que le ocurre a un empleado o limitarse a si cumplió o no con la meta que se le planteó? Las metas en una organización suelen determinarse de forma cuantitativa, y su cumplimiento determina si se pagan incentivos, o de forma más general, si se logran los objetivos globales de la organización. Limitarse a observar el cumplimiento del objetivo numérico resulta más fácil, porque el número es implacable. Sin embargo, las causas detrás, las circunstancias en las que el colaborador que incumplió el objetivo está envuelto, sus insatisfacciones o disconformidades, o simplemente su opinión respecto a qué se pudo hacer mejor, podrían hacer la diferencia a futuro respecto al replanteamiento de las metas, o la redefinición de los planes de acción para lograr los objetivos. Muchas veces se confía excesivamente en lo cuantitativo, cuando lo cualitativo ofrece información muy valiosa. Sin embargo, escuchar a la gente toma tiempo, y el tiempo es dinero. Vale la pena entonces, invertir dinero escuchando.

Este artículo es un resumen del paper “Situación de la confianza en la teoría fundamentada versus la modelación de ecuaciones estructurales: un estudio bibliométrico comparativo para la administración”, elaborado por Pablo Arana Barbier.

Si desea comunicarse con el profesor e investigador de CENTRUM PUCP, Pablo Arana, escribir a: pablo.arana@pucp.pe

CENTRUM PUCP se reserva sobre las opiniones personales presentadas en este artículo.

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