El IPSM, desarrollado por el Social Progress Imperative en colaboración con CENTRUM PUCP, evalúa el desempeño social de 171 países a partir de 57 indicadores, estructurados en tres dimensiones: Necesidades Básicas Humanas, Fundamentos del Bienestar y Oportunidad.
En este contexto, los resultados del Perú adquieren una relevancia particular. En 2025, el país registra un puntaje de 67.41, ubicándose en el puesto 82 del ranking global. Este resultado confirma que el progreso social continúa condicionado por debilidades estructurales acumuladas desde el período previo a la pandemia.
En un contexto internacional caracterizado por mayor incertidumbre geopolítica, presiones sobre el gasto público y tensiones sociales persistentes, el bienestar deja de mejorar de forma automática incluso en economías que mantienen un desempeño económico relativamente estable. Esta aproximación busca ofrecer un marco analítico que permita comprender las restricciones estructurales del desarrollo reciente y oriente la discusión sobre las prioridades necesarias para mejorar de manera sostenida la calidad de vida de la población.