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«Apptivism»: Women’s activism through digital applications to solve invisibilized needs

En los últimos años, la digitalización ha transformado radicalmente la forma en que las personas trabajan, se informan, se organizan y consumen. Sin embargo, no todos los problemas han sido abordados con la misma urgencia ni con la misma visibilidad.

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Apptivism, digital social entrepreneurship, gender equity, SDG, women´s digital rights

Mientras algunas industrias avanzan rápidamente en la creación de soluciones tecnológicas cada vez más sofisticadas, otras necesidades, especialmente aquellas que forman parte de la vida cotidiana de millones de mujeres, han permanecido largamente fuera del radar del mercado y de la innovación tradicional.

En ese espacio emerge un fenómeno que resulta especialmente relevante para emprendedores, empresas y tomadores de decisiones: el uso de aplicaciones digitales como herramienta de acción, visibilización y cambio social impulsado por mujeres. Este fenómeno, que el estudio denomina apptivism, no surge como una moda ni como una corriente ideológica, sino como una respuesta práctica a problemas reales que no estaban siendo resueltos ni por el mercado ni por las políticas públicas.

El punto de partida de este análisis es sencillo, pero potente: muchas de las soluciones digitales que hoy existen fueron diseñadas desde experiencias que no incorporan plenamente las vivencias, riesgos y necesidades específicas de las mujeres. Como resultado, ciertos problemas se normalizan, se minimizan o simplemente se ignoran. Frente a ello, un número creciente de mujeres ha comenzado a utilizar la tecnología no solo para emprender, sino para resolver necesidades invisibilizadas a través de aplicaciones móviles y plataformas digitales.

Lo interesante del apptivism es que no responde al modelo clásico de activismo. No se trata necesariamente de protestas, campañas públicas o discursos políticos explícitos. En muchos casos, estas iniciativas nacen de experiencias personales: una situación de inseguridad, una dificultad para acceder a información confiable, la falta de redes de apoyo o la necesidad de conciliar múltiples roles. Lo que cambia es la escala. La tecnología permite que una experiencia individual se transforme en una solución colectiva con impacto real.

A partir del análisis de distintas iniciativas lideradas por mujeres, el estudio muestra que estas aplicaciones cumplen simultáneamente una función tecnológica y social. Son soluciones digitales, pero también mecanismos de articulación, empoderamiento y generación de comunidades. En ese sentido, el apptivism representa una forma pragmática de acción: no busca visibilidad simbólica, sino resultados concretos en la vida de las personas.

Para el mundo del emprendimiento, este fenómeno ofrece una lección clave: existen mercados reales que no han sido explorados simplemente porque quienes diseñan productos y servicios no experimentan esos problemas. Lejos de tratarse de nichos pequeños o marginales, muchas de estas necesidades afectan a millones de personas y representan oportunidades significativas de innovación con impacto.

Sin embargo, el estudio también muestra que estas iniciativas enfrentan barreras importantes. A pesar de su relevancia social y de su potencial de mercado, muchas aplicaciones impulsadas por mujeres encuentran dificultades para acceder a financiamiento, redes de apoyo y legitimidad dentro de los ecosistemas emprendedores tradicionales. Con frecuencia, estas soluciones son clasificadas como proyectos “sociales” o “de nicho”, lo que limita su acceso a recursos y su posibilidad de escalar.

Aquí aparece una tensión central que el apptivism pone en evidencia: la innovación no siempre se ajusta a los criterios tradicionales de evaluación utilizados por inversionistas, aceleradoras o incubadoras. Muchas de estas iniciativas combinan objetivos económicos con un propósito social claro, lo que desafía la lógica binaria que separa emprendimiento “rentable” de emprendimiento “social”. Ignorar esta dualidad implica perder de vista soluciones con alto potencial de impacto y sostenibilidad.

Desde la perspectiva de las empresas consolidadas, el apptivism también ofrece aprendizajes relevantes. En primer lugar, evidencia que la innovación más valiosa no siempre proviene de grandes equipos de I+D o de procesos altamente estructurados. En muchos casos, surge desde los márgenes, impulsada por personas que conocen profundamente un problema porque lo viven a diario. Incorporar estas miradas puede permitir a las organizaciones anticipar tendencias, identificar necesidades emergentes y diseñar soluciones más pertinentes.

Además, el fenómeno invita a repensar la relación entre tecnología y propósito. En un contexto donde la transformación digital avanza rápidamente, existe el riesgo de enfocarse exclusivamente en la eficiencia, la automatización o la escalabilidad, dejando de lado el impacto real de las soluciones en la vida de las personas. El apptivism muestra que es posible utilizar la tecnología para generar valor económico y social al mismo tiempo, siempre que se parta de una comprensión profunda de las necesidades que se buscan resolver.

Para los responsables de políticas públicas y los actores del ecosistema de innovación, el estudio plantea un desafío adicional: cómo apoyar iniciativas que no encajan del todo en las categorías tradicionales. Muchas aplicaciones surgidas desde el apptivism no se ajustan a los modelos estándar de emprendimiento tecnológico, pero cumplen una función social clave y responden a problemas estructurales persistentes. Diseñar instrumentos de apoyo más flexibles y sensibles a esta realidad puede ampliar significativamente el impacto de la innovación digital.

El estudio no idealiza el fenómeno ni desconoce sus limitaciones. Las iniciativas de apptivism enfrentan desafíos reales relacionados con la sostenibilidad financiera, la escalabilidad y la resistencia cultural. No todas logran consolidarse ni sobrevivir en el tiempo. Sin embargo, su valor no reside únicamente en su éxito individual, sino en lo que revelan sobre las brechas existentes en el mercado y en los sistemas de innovación.

En un entorno donde la digitalización es presentada a menudo como una solución universal, este trabajo invita a una reflexión más fina: no basta con digitalizar procesos si no se revisa qué problemas se están priorizando y cuáles se siguen ignorando. Cuando las mujeres utilizan la tecnología para visibilizar necesidades históricamente postergadas, no solo están creando nuevas aplicaciones; están ampliando la agenda de la innovación.

Para emprendedores y líderes empresariales, el mensaje es claro. Prestar atención al apptivism no es solo una cuestión de sensibilidad social, sino una decisión estratégica. Muchas de estas iniciativas revelan oportunidades de mercado no explotadas y ofrecen pistas sobre cómo evolucionarán las demandas de los consumidores en los próximos años. Ignorarlas implica quedarse atrapado en una visión limitada de la innovación.

En última instancia, el apptivism muestra que la tecnología es una herramienta poderosa, pero neutral en sí misma. Su impacto depende de quién la utiliza, con qué propósito y desde qué experiencia. Cuando las mujeres toman la iniciativa de diseñar soluciones digitales para problemas invisibilizados, están demostrando que la innovación más transformadora no siempre nace de grandes planes estratégicos, sino de la capacidad de convertir experiencias cotidianas en respuestas colectivas.

Este estudio invita a mirar la transformación digital desde un ángulo distinto. No solo como una carrera por desarrollar la próxima gran aplicación, sino como una oportunidad para replantear qué problemas merecen atención y qué soluciones pueden generar valor real. Para quienes toman decisiones en empresas, ecosistemas de innovación y políticas públicas, el apptivism ofrece una señal clara: escuchar estas iniciativas no es solo una cuestión de justicia, sino de visión estratégica.

Referencia:

Yáñez-Valdés, C., Arias-Ramírez, A., & Ibáñez , M. J. (2025). ‘Apptivism’: Women’s activism through digital applications to solve invisibilized needs. Tec Empresarial, 19(3), 120–140. https://doi.org/10.18845/te.v19i3.8138

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