Además, ambos problemas se influyen mutuamente, reforzándose entre sí. Su principal aportación es proponer un enfoque integrado que, en lugar de tratar cada trastorno por separado, se centra en estos mecanismos compartidos, lo que puede mejorar la prevención y el tratamiento en adultos jóvenes.
En el día a día universitario es bastante habitual ver a estudiantes que se exigen al máximo —notas perfectas, imagen corporal ideal, aprobación social— y que, al mismo tiempo, evitan situaciones que les generan malestar, como hablar en público, comer delante de otros o exponerse a la opinión ajena. Aunque estas experiencias suelen percibirse como problemas independientes (estrés académico, inseguridad social o relación con la comida), el artículo plantea que están profundamente conectadas. En el contexto de adultos jóvenes muestra que el perfeccionismo desadaptativo y la evitación de emociones incómodas actúan como mecanismos comunes que explican por qué los síntomas de ansiedad social y de trastornos de la conducta alimentaria tienden a aparecer juntos y reforzarse mutuamente. Esto resulta especialmente relevante porque sugiere que abordar estos procesos compartidos puede mejorar de forma más eficaz la prevención y el apoyo psicológico en este colectivo.
El estudio analiza a más de 700 jóvenes en España para entender por qué los problemas relacionados con la alimentación y la ansiedad social suelen aparecer juntos. Para ello, se utilizaron cuestionarios y modelos estadísticos que permiten observar cómo distintos factores psicológicos se relacionan entre sí. En concreto, se puso el foco en dos procesos clave: el perfeccionismo desadaptativo (exigirse en exceso y castigarse por los errores) y la evitación de experiencias internas (intentar escapar de pensamientos o emociones incómodas).
Los resultados muestran que ambos procesos no solo están presentes, sino que actúan como un “puente” entre la ansiedad social y los problemas alimentarios. Además, se encontró que estas dificultades se retroalimentan: la ansiedad social puede intensificar la preocupación por la imagen o la alimentación, y viceversa. Lo novedoso del estudio es que no trata estos problemas por separado, sino que demuestra que comparten mecanismos comunes, lo que permite entenderlos de forma más integrada.
Esto tiene implicaciones directas para jóvenes, especialmente estudiantes universitarios, ya que sugiere que trabajar sobre cómo gestionan la autoexigencia y las emociones puede ser más eficaz que centrarse en síntomas aislados. De cara al futuro, abre la puerta a desarrollar intervenciones más simples y transversales, y a investigar otros factores psicológicos compartidos que puedan estar influyendo.
Citas destacadas:
“Lo que conecta distintos problemas no siempre son los síntomas, sino los procesos que los sostienen.”
“Exigirse demasiado y evitar el malestar puede ser la combinación que mantiene el problema.”
“Entender los mecanismos comunes permite intervenir mejor que tratar cada dificultad por separado.”
En conjunto, el estudio refuerza una idea clave: más allá de los síntomas visibles, son los procesos psicológicos compartidos —como la autoexigencia extrema y la evitación del malestar— los que conectan y mantienen distintas dificultades en los jóvenes. Comprender estos mecanismos permite avanzar hacia formas más integradas, claras y eficaces de apoyo y prevención.
Este artículo deriva del estudio Perfeccionismo desadaptativo y evitación experiencial como vías transdiagnósticas entre los síntomas de trastornos de la conducta alimentaria y la ansiedad social en adultos jóvenes, que tiene como autor(a) a Rafael Triguero-Sánchez, profesor e investigador de CENTRUM PUCP Business School.
Referencias
Triguero-Sánchez, R., & Triguero-López, M. J. (2026). Maladaptive perfectionism and experiential avoidance as transdiagnostic pathways between eating disorder and social anxiety symptoms in young adults. Journal of Eating Disorders. https://doi.org/10.1186/ s40337-026-01614-w